LA FAMILIA LAGO SOFÍA

En estos 20 años de vida nuestro, objetivo ha sido crear una compañía con un perfil cercano, familiar y de excelencia, generando un impacto positivo en nuestra gente, en la industria y también dentro de la comunidad donde estamos. Hoy ya somos más de 50 personas las que formamos la familia de Lago Sofía y queremos cultivar los valores aprendidos y seguir aportando soluciones tecnológicas y productivas para la industria.

A lo largo de los años, la empresa se ha comprometido con los valores en los que se fundó, allá en el año 2000. Pasamos de ser un grupo reducido a convertirnos en una empresa consolidada, con gran visión hacia el desarrollo de la ingeniería para la producción de alimentos sustentables y con marcado sentido de reciclaje y cuidado del medio ambiente. Miguel Portus, nuestro gerente general, llegó en 2018 a Lago Sofía y desde entonces supo reconocer el potencial dentro del equipo. “Me encontré con un ambiente lleno de ganas de hacer las cosas bien, de transformar el equipo que tenían en uno de excelencia. Como compañía tenemos una mirada muy inteligente, con una gran eficiencia en el uso de agua para cuidar el medio ambiente. Hay proyectos de mediano y largo plazo, y siento que contamos con un excelente equipo para afrontarlos”, dice.
Quien también destaca la calidad humana y técnica del grupo humano es Claudia Soto, nuestra jefa de Piscicultura. Lleva 9 años dentro de la empresa y considera que es una suerte pertenecer a un grupo como este. “Hay un equipo de profesionales muy preparados, que hacen un trabajo de excelencia para ir mejorando todos los procesos, y cada vez entregar un producto de mejor calidad. Ese es el sello de Lago Sofía, crecer y que cada uno aporte su grano”, dice. En tanto, María Paz Araya, nuestra analista de Recursos Humanos, llegó a Lago Sofía en noviembre de 2017. Considera que el valor más importante de la compañía es su gente. “Tras cada nombre hay un rostro, una familia, una historia que nos conecta diariamente. Tener la posibilidad de abrir espacios con una mirada particular en cada uno de sus colaboradores, más allá del rol que desempeñen, es muy significativo y enriquecedor”.
En la parte de Producción, Carlos Hidalgo es quien asume la jefatura de esta área. Llegó en 2011 y desde entonces ha crecido junto a Lago Sofía, y hoy, como jefe del área de Producción, cuenta con un equipo consolidado de 38 trabajadores. Dice que el sentido de pertenencia y la identificación con los proyectos es lo que más destaca. “Acá nadie hace el trabajo solo para cobrar el sueldo a fin de mes, todos los hacen porque creen en un proyecto mucho más grande, porque creen en lo que estamos haciendo y se sienten identificados. Hay un excelente clima laboral, además, todos acá nos conocemos con nombre y apellido”, agrega. Mismo sentimiento es el que comparte Luis Calisto, encargado de la portería. Aunque lleva un año y medio, se proyecta por mucho tiempo más. “El ambiente es distendido, hay mucha gente joven y eso ayuda a que el trabajo se haga más entretenido. Además, siempre hay soluciones rápidas frente a algún problema. Son pocas las empresas que cuidan tanto a sus trabajadores como lo hacen acá”, dice.
Pero Lago Sofía también se ha preocupado de otras esferas, que van más allá del rendimiento de sus trabajadores o del clima laboral. También se ha preocupado de la integración de la mujer en el rubro y también de impactar positivamente a la comunidad en la que se encuentra. “La empresa es un aporte dentro de la industria salmonera, dominada siempre por hombres. Acá se ha hecho un trabajo de integración de la mujer que es muy importante y valorable. Eso se agradece y se retribuye con nuestra labor diaria, que es producir salmón de calidad para todos nuestros clientes”, dice Fabiola Guzmán, supervisora del área de Producción. En cuanto a su preocupación por el entorno, Mónica Rosales, presidenta de la junta de vecinos “Chinquihue Costa Central”, destaca la labor de Lago Sofía. “Hay empresarios que no se preocupan de su entorno, pero acá eso no es así. Acá se respeta el medio ambiente, se toma en cuenta nuestra opinión. La comunidad está muy agradecida de la ayuda que siempre nos han dado, son personas que les gusta tener buenas relaciones, son de fácil acceso. No estamos acostumbrados a que la empresa privada entregue sin pedir algo a cambio, pero acá es todo sin retribución, un lindo aporte solidario”, finaliza.

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