Inés Barrientos, ex empleada de Lago Sofía: “Voy a estar eternamente agradecida con todos en la empresa”

Nueve años atrás, cuando Lago Sofía se llamaba Salmones Magallanes, una joven Inés llegó a hacer su práctica profesional. En ese momento trabajaba y estudiaba, y una vez que terminó su pasantía, siguió con sus estudios. “Un año después, cuando la compañía cambió de nombre, contrataron a gente nueva y ahí entré nuevamente”, dice. Recuerda, eso sí, que su primeros días no fueron los mejores. “Ese mismo día llegaron camiones, yo llegué muy temprano y me quedé hasta muy tarde. Fue un día muy largo y agotador, el jefe me sacó el jugo. Después me enfermé, no fue el mejor comienzo”, recuerda entre risas.

“Trabajé nueve años como asistente de centro, que consistía en trabajar en la producción de peces, a cargo de las salas, de llevar los registros diarios, alimentación, mortalidad, etc”. En noviembre pasado terminó su contrato y, al no tener con quién dejar a sus pequeños hijos, tuvo que buscar una salida de la compañía. “La empresa me dio la posibilidad de trabajar desde mi casa, pero después ya no pude volver porque no tenía con quién dejar a mis hijos. Entonces, la empresa me ofreció llegar a un acuerdo y salir para poder dedicarme a ellos. Fue una muy buena opción”, dice.

“Estoy súper agradecida de la empresa, aprendí mucho y formé grandes amistades. Tengo personas a las que estimo mucho y todavía estoy con contacto con muchas de ellas. La verdad es que la decisión de quedarme con mis hijos es la mejor decisión que tomé, porque son chicos, de 5 y 2 años, y es una edad donde hay que aprovecharlos harto. Después crecen y a esta edad dan ganas de estar con ellos el mayor tiempo posible y de aprovecharlos”.

¿Qué le dirías a la empresa y a tus compañeros?

Quiero, a través de este medio, despedirme de todos, sobre todo de quienes no tuve la oportunidad de despedirme y cerrar un ciclo hermoso de nueve años. Fue un agrado trabajar con cada uno de ellos, los jefes, todos en general. Formé mucha experiencia, aprendí mucho del rubro. Voy a estar eternamente agradecida de todos, del apoyo que me dieron siempre. Es como una familia, era mi segunda casa, ya extraño mucho el ambiente. Este es un cambio importante en mi vida, nunca había estado tanto tiempo en mi casa, pero sé que es para mejor.

¿Qué se viene para ti en el futuro?

No lo he pensado, pero quizás seguir en el rubro de la piscicultura y aprovechar todo lo que aprendí en estos casi 10 años. Si no, ver algo propio, hacer algo familiar para estar con ellos todo el tiempo que sea posible.

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